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POLITICA

4 de enero de 2014

Mesa federal massista: una "fuerza de centro" donde relucen el antikirchnerismo y el duhaldismo residual

El diputado y jefe del Frente Renovador, Sergio Massa, formalizó su aspiración presidencial para 2015 al presentar el fin de semana pasado una "mesa de trabajo federal" cuyas principales figuras se referencian más con el antikirchnerismo y el duhaldismo residual que con la "fuerza de centro" que planteó para su armado nacional.

Mesa federal massista: una "fuerza de centro" donde relucen el antikirchnerismo y el duhaldismo residual

El diputado y jefe del Frente Renovador, Sergio Massa, formalizó su aspiración presidencial para 2015 al presentar el fin de semana pasado una "mesa de trabajo federal" cuyas principales figuras se referencian más con el antikirchnerismo y el duhaldismo residual que con la "fuerza de centro" que planteó para su armado nacional.

Además, la extensa trayectoria política y la edad de los principales integrantes de la mesa massista contradicen la idea de renovación que Massa (de 41 años) viene postulando desde que lanzó su frente electoral bonaerense junto a una mayoría de jefes comunales de su generación, en junio del año pasado.

El último sábado de 2013, en el Club Náutico Albanueva de Benavídez, Massa apareció flanqueado por Carlos Reutemann (71) y Roberto Lavagna (71), dos hombres mimados por los grandes medios de comunicación, con pasado diverso en el peronismo.

Lavagna, un economista que ocupó un cargo técnico en el gobierno justicialista entre 1973 y 1974 y también fue secretario de Industria y Comercio Exterior de Raúl Alfonsín, alcanzó su mayor exposición política como ministro de Economía entre abril de 2002 y noviembre de 2005, durante las presidencias de Eduardo Duhalde (72) y Néstor Kirchner.

Luego, sin respaldo territorial, coqueteó sin resultados con varias fuerzas del arco político nacional, del radicalismo al Pro, destacándose solamente su candidatura presidencial encabezando la fórmula de la UCR en 2007, con la que logró un lejano tercer lugar.

Por su parte, Reutemann, llevó su fama como automovilista a la política por iniciativa del entonces presidente Carlos Menem (83), y fue dos veces gobernador (1991-95 y 1999-2003) y tres veces senador nacional por Santa Fe (1995-99, 2003-2009 y 2009-2015), siempre por el peronismo (aunque en 2009 el PJ no se presentó formalmente y Lole encabezó la lista del peronismo opositor Alianza por Santa Fe Federal).

Justamente, el ex piloto de Fórmula 1 comparte su condición de anti K con otros dirigentes de extracción justicialista que integran la mesa federal massista y nunca se reconocieron como kirchneristas, como el salteño Juan Carlos Romero (63), el entrerriano Jorge Busti (66) y la chaqueña de militancia bonaerense Graciela Camaño (60).

El salteño Romero, compañero de fórmula presidencial de Menem en 2003, ostenta antecedentes que poco lo emparentan con la renovación que pregona Massa. Senador nacional entre 1987 y 1995, fue tres veces consecutiva gobernador de su provincia entre 1995 y 2007, año desde el que volvió a ocupar una banca en la Cámara alta, donde tiene mandato hasta 2019.

Busti también fue gobernador en tres ocasiones, en este caso de Entre Ríos, (1987-1991, 1995-1999 y 2003-2007), además de senador nacional (2001-2003), diputado y dos veces intendente de Concordia.

El currículum de la varias veces diputada nacional Graciela Camaño (va por su quinto mandato, que culmina en 2015) incluye también su paso como ministra de Trabajo durante el gobierno interino de Duhalde (del 3 de mayo de 2002 hasta la asunción de Néstor Kirchner).

No se trató del único servicio al ex gobernador bonaerense de la esposa de Luis Barrionuevo (71, otro "renovador", sostén sindical de la candidatura de Massa), ya que en 2011 logró su actual escaño en la Cámara baja acompañando la precandidatura presidencial de Duhalde.

Distinto es el caso del chubutense Mario Das Neves (62), cuya adhesión al kirchnerismo le granjeó en su momento proyección nacional. Diputado de la nación entre 1995 y 2001, fue dos veces gobernador de su provincia aliado al gobierno nacional (2003-2011), con el cual rompió en 2009 para terminar acompañando como candidato a vicepresidente a Eduardo Duhalde en 2011, con quien cosechó un magro 5,86% de los votos a nivel nacional.

Otro caso que combina una vasta trayectoria con vaivenes políticos es el de Felipe Solá (63), quien fue dos veces secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de Carlos Menem y gobernador de la provincia de Buenos Aires entre 2002 y 2007: primero completando el mandato de Carlos Ruckauf (71), a quien secundó en los comicios de 1999; luego encabezando la fórmula del PJ.

Solá exhibe un récord inclasificable en los últimos años, ya que fue elegido tres veces consecutivas como diputado nacional por Buenos Aires por tres fuerzas políticas diferentes. En 2007, encabezando la lista del Frente para la Victoria. En 2009, secundando a Francisco De Narváez (60) en la nómina de Union-PRO. Y en 2013, integrando la lista del Frente Renovador.

Precisamente durante la gobernación de Solá, el 26 de junio de 2002, se produjeron en las cercanías de la estación Avellaneda los asesinatos de los militantes Maximiliano Kosteki (21) y Darío Santillán (22) en manos de la policía bonaerense, episodio que provocó el adelantamiento de la convocatoria a elecciones nacionales. En ese momento, el Secretario de Seguridad Interior de la Nación era Juan José Alvarez (58), ascendido por Eduardo Duhalde pocos días después de la masacre de Avellaneda a ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación, cargo que ocupó hasta el 25 de mayo de 2003. El sábado en Tigre, Alvarez fue sindicado por Massa ante todos como el armador nacional del Frente Renovador.

De esta manera, Sergio Massa arropa su velada ambición presidencial con dirigentes que en general exhiben controvertidas experiencias de gestión, cuyos apellidos están asociados a momentos adversos para el país y que ingresan al último tramo de su carrera política.

Como lo señaló jocosamente un asistente a la reunión de Benavídez, "para ganar las elecciones de octubre, Sergio salió a recoger intendentes heridos con la ambulancia. Para armar la mesa nacional, marcó el teléfono del ‘Pami escucha’".

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